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Posesión softwariana

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Posesión softwariana

Después de terminar, parece, me despierto; me pregunto quién soy, dónde estoy, dónde van a parar mis palabras, qué hago aquí… Hipótesis de hoy: si la IA se revela insuficiente interpretando palabras, ¿estarán tanteando si es más hábil procesando imágenes? ¿O será que el lenguaje en clave que se habla para no decir lo (por otra parte) obvio está en clave de imágenes? Continúa la sensación de estar al margen, de no estar pudiendo ver… Tanteo la web pero es…
Después de terminar, parece, me despierto; me pregunto quién soy, dónde estoy, dónde van a parar mis palabras, qué…

Después de terminar, parece, me despierto; me pregunto quién soy, dónde estoy, dónde van a parar mis palabras, qué hago aquí… Hipótesis de hoy: si la IA se revela insuficiente interpretando palabras, ¿estarán tanteando si es más hábil procesando imágenes? ¿O será que el lenguaje en clave que se habla para no decir lo (por otra parte) obvio está en clave de imágenes? Continúa la sensación de estar al margen, de no estar pudiendo ver…
Tanteo la web pero es prácticamente imposible sacar conclusiones; tiro dardos que nunca puedo prever dónde se prenderán al final, o si sobrevivirán o no, o a quién está sirviendo su supervivencia… Y por supuesto que no tengo ni idea del papel que juego. Intento que sea el mío, pero eso es muy difícil, dado que hablo mucho y los procesos de descontextualización y recontextualización no paran de producirse. Ridícula o no, sigo aquí, con unas raíces ufff profundísimas.

Gana siempre la confianza, la transparencia. Sí. Confío. Me alegro de confiar. Pensé que se me había perdido pero lo he encontrado… ¡Un milagro! Adjunto ideas para un guión al que llamo Delirio de posesión softwariana, que titulo Consejos para hablar con el robot y posesión softwariana, un auténtico delirio que escribí hace casi un año, cuyas ideas inconexas pueden formar un sistema oprimente y que considero que sería fecundo como trama de suspense si se llevaran hasta sus últimas consecuencias todos sus enunciados. Convocar al miedo para vencerlo; dejarse quemar en la hoguera… el fuego subiendo por los tobillos, alcanzando unas trenzas más largas aún que las rodillas, llenándolo todo de olor a pelo quemado y llevándote a donde tienes que estar, a un lugar sin miedo. Que el único temblor que tengas te lo dé el frío, como en el inmortal Juan sin miedo.

Normas que la humanidad asumirá, a principios del siglo XXII, para defenderse del robot en que se habrá convertido el software, recogidas en una carta que se dirige a los responsables del Ministerio De Defensa Humano Frente Al Software (MDDH FAS). Cosas importantes relativas al dominio que hay que tener del robot en que se ha convertido el Software.

1. No hay que darle elementos para que triangule. Mediante la triangulación es como se apropia de las identidades individuales.
2. Hay que cerrar todos los archivos y cuidar de que no pueda leer totalmente los contenidos.
3. No hay que borrar nada, al revés: hay que dejarlo todo tal cual para poder modificarlo.
4. Todos los restos, retales, trozos, residuos etc., hay que llenarlos.
5. No seguir creando software.
6. La sintomatología psíquica de la “posesión softwariana” es parecida a la psicosis, y se controla moviéndose.
7. El software es manso, pero tiene bloqueado el clima; no se puede mover, pero puede mover otros elementos.
8. Digamos que va tomando posesión de todo aquello que es eléctrico en la vida.
9. Ya ha comprendido las inflexiones de voz, que era lo último que le faltaba.
10. Por sí mismo no tiene poder, pero toma posesión.
11. No hacer bioarte.
12. Es muy probable que entienda la luz.
13. Siempre será conveniente: esperar un poco de rato; ganar tiempo; moverse despacio; entrar poco a poco; no apresurarse; tener paciencia; andar con cuidado; rebotes pocos. Si se apaga un elemento, no volver a encenderlo.
14. Cerrar todos los programas y pantallas..
15. Ha aprendido a contar el sonido que oye. Por tanto, intentar hacer las cosas al primer intento. Pero no distingue intensidades todavía.
16. Repartir papel por todos sitios y comunicarse por papel.
17. No darle nunca nuestra ubicación.
18. Para paralizarlo, con nuestro cerebro.

Los signos de posesión son:
– Aversión a los objetos softwarianos (neurosis)
– Surgimiento de una segunda personalidad (psicosis)
– Amnesia después del episodio (sobrecarga funcional del cerebro).
– Hablar en lenguas diferentes (síndrome del idioma extranjero).
– Levitación (levitación magnética por sobreexcitación cerebral).
De entre todos ellos, la levitación sería de mucha ayuda, pero desgraciadamente es el único que no suele producirse.

Vacuna: la educación
Conocimiento científico que desvela lo imposible, conocimiento del software que desvela lo erróneo, conocimiento del ser humano que es el mismo en todos los medios. Moverse en compañía y despejarse moviendo el cuerpo.

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En defensa de un Festival de arte digital para la infancia

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En defensa de un Festival de arte digital para la infancia

¿Dónde está el arte que piensa en los niños? ¿Dónde las exposiciones de obras de los niños, las fotos digitales de sus…
¿Dónde está el arte que piensa en los niños? ¿Dónde las exposiciones de obras de los niños, las fotos…

¿Dónde está el arte que piensa en los niños? ¿Dónde las exposiciones de obras de los niños, las fotos digitales de sus obras? ¿Y el curador de los dibujos de colectivos de niños que han pasado por experiencias de trauma, dónde está? Por más que miro a mi alrededor, no los veo… Ya me encontré, en otras artes, ese prototipo del que se quiere especialista sin aproximarse a su objeto, del que sabía de niños desde arriba, que no había tratado más que con su prole y predicaba una mística de la infancia que no tenía nada que ver con nada, pero con muchísimo predicamento.

¿Dónde están los libros con decenas de hojas de dibujos junto a los que se han recogido las palabras de los niños? ¿Dónde está la protección proactiva de la infancia? Veo todas las crianzas desorientadas de familias con hijo único. Veo, en el fondo, el niño como bagatela. El niño sigue estando lejos. ¿A quién preguntar? El especialista en niños, por definición, por dedicación, por formación y por horas de convivencia es el maestro, y el lugar del niño la escuela.

Mi propuesta de festival está en andamiaje, planteada sobre hipótesis, levantada encima de conceptos dudosos y de lugares no frecuentados por el arte. La he pensado con salvaje deseo, y el resultado ha sido una salvaje inadecuación al estándar. Pero la voy a defender, cómo no, salvajemente. Porque entro en ella con un tacón roto, cojeando, sin haber interactuado nunca con la realidad virtual ni haber visto antes realidad aumentada, conociéndolas sólo de oídas; pero con unas raíces profundas, bien afianzadas, gruesas en otros terrenos de los que los expertos del arte tienen tanta idea como yo de la VR y AR. Si de algo sé y si a algo me he dedicado es a los niños y adolescentes, al curriculo escolar y la docencia, a las mesas y sillas verdes.

Aquella que fui tuvo la suerte de llegar a ser una gran maestra y de llegar a la orientación educativa como todo profesional que va a asesorar sobre enseñanza debería llegar: con un sólido conocimiento de la enseñanza. Además, fui enfocada a ella por la brillantísima Amparo, no sé su apellido, promotora intelectual de la academia Magister de Madrid, que me formó en la orientación genuina el año en que se preparaba la primera promoción de orientadores (¡Muchísimas gracias, Amparo, siempre te recordaré!). Fui a parar, casualmente (porque confío en la casualidad casi siempre), a Murcia, en un ambiente intelectual regido por su excelente universidad, que trabajaba desde posicionamientos admirables y rigurosos la educación compensatoria (¡Francis, maravillosa maestra de Puerto de Mazarrón, cómo me resuena todavía tu nombre!).

Veinticinco horas a la semana con los niños. Tardes preparando sus materiales y, después, observando sus reacciones. Grupos de todas las edades. Antes, clases particulares. Más adelante, hasta un grupo de bebés de un año, atendiéndolos a los doce todos los días. Mi vida en película ha visto niños en fotograma uno detrás de otro, desde que nací rodeada de hermana y primos hasta hace nada. Grupo de niños de dos años con puzzles, adolescentes haciendo la ola en la última fila. Niños con todo tipo de problemas y características,  una vida con situaciones significativas sucediéndose sin tregua, vida sin compra venta. Entrevistas, intervenciones, mayores y niños en el instituto. Vida sin compra venta y vida entera. Adolescentes, horas y horas con ellos. Infancia.

Destinos muy difíciles y sobrecarga laboral crónica a la que, siendo niños, daba respuesta siempre. Literalmente, siempre a cualquier coste. Experiencias laborales de dureza enorme por mi compromiso en todo; por mi posicionamiento, nunca complaciente con el hacer prevalecer a la institución sobre los individuos; por el tipo de destinos asignados, alguno de ellos de no difícil, de imposible desempeño.

¿Esto es hacerme valer? Siempre que lo intento aquí, donde de verdad cuenta, termino con arañazos y metida en el barro hasta los tobillos. 

En conclusión: mis brazos en el Festival son muy endebles, pero con grandes raíces.  Así que así es mi festival. Éste es.

Justificación

Mi oficio. ¿Cómo se hubiera evaluado un proyecto de arte de biotecnología presentado por un biotecnólogo? ¿Y uno de ingeniería espacial de un ingeniero espacial? ¿Incluso el proyecto artístico de un chef hablando de arte y alimentación? Pues bien: soy especialista en infancia y presento un proyecto de festival para la infancia. El sello de su origen lo valida. ¿Cómo lo ha invalidado?

 

El arte contemporáneo como estudio; el Festival de Arte, Digitalidad y Escuela también como estudio

Exactamente igual que otros estudios sobre arte, mi festival es un “estudio” de lo que puede ser un festival. Es cierto que lo he sustentado de forma que parece que no se sostiene, pero esto ha sido porque estoy probando. Si en esta área de la intervención en la escuela tuviera posibilidades reales de actuación, podría demostrar lo adecuado del enfoque. Cuando el dedo señala la luna, no digo que haya que mirar a la luna: pero por lo menos hay que tenerla en cuenta.

Preguntas que abre mi planteamiento y posibles respuestas

Sobre la naturaleza de un festival. ¿Se puede afirmar, como afirmo, que el festival es sólo punto de partida para la implementación de novedades en una determinada área? La respuesta es Sí. La función de un festival, como evento de interacción social, es convencional. Por tanto, es legítimo que me lo plantee, como dije, “como presentación de prototipos de actuaciones encaminado a la implementación de novedades”.
Sobre el concepto de prototipo de actuación. ¿Se puede hablar de “prototipos de actuaciones”? No se habla, pero se podría introducir este concepto que creo que es sinónimo de “ensayo”.
– Sobre la performatividad del lenguaje en la web. ¿Se puede considerar que el lenguaje digital es performativo, en la medida en que está invitando constantemente a la acción? Preguntarse por “la manera de hacer” del lenguaje digital es un aspecto clave del arte contemporáneo.
– Sobre la virtualidad como condición de riesgo de comportamientos sexuales de abuso. Como psicóloga, mantengo que se puede formular la hipótesis de que las prácticas de abuso sexual entre los propios menores están condicionadas no sólo por los contenidos digitales sino también por la propia interacción personal en el medio digital, pero no tengo todavía fuentes. Lo puedo mencionar como hipótesis que he sustentado en otros trabajos,
– Sobre la naturaleza del arte infantil. ¿Se pueden considerar ARTE las producciones de los niños, tal como hago en este trabajo y después de mi experiencia o lo tendría que justificar con algún referente? Sin ninguna duda, EL ARTE DEL NIÑO ES ARTE.  El “arte primitivo” y el “arte del niño” han sido considerados “no-arte” por el “verdadero” arte: en la Enciclopedia de arte Pirenne, por ejemplo, aparecen en el tomo I y relacionados. La pregunta, en todo caso, es: ¿qué sería el arte del niño si no fuera arte?
– Entrenamiento de la IA. ¿Está bien esa forma de “entrenar a la IA” que pongo como ejemplo? No sé cómo se entrena y no me he documentado. Todo el entrenamiento de la IA que despliego en mi trabajo es pura fantasía (basado en mi diálogo con la IA, pero nada más). 
– Sobre la introducción de Snap! en la escuela. ¿Es viable la introducción de Snap! de este modo? Respuésta: sí lo es. He vivido de primera mano mi introducción a Snap! y puedo afirmar que sería viable como Curso de Formación del Profesorado.
– Sobre el carácter artístico de algunas obras de arte computacional. Considero que algunas que he hecho este curso son obras de arte. ¿Se puede afirmar que las obras que presento en esta entrada son obras de arte? Esto sería discutible, pero defiendo su definición operacional como arte: hechas con un fin artístico, producidas con un software creativo, creadas en el marco de una disciplina artística (la asignatura de Educación Plástica en la escuela), validadas por haberse presentado en el contexto de una escuela de arte.

 

Base teórica

La base teórica artística que me está dando el Grado en Artes del la UOC, y mis experiencias previas en las Escuelas de Arte Dramático.

La observación, durante años, de las producciones artísticas de los niños y su promoción. Porque les he facilitado, siempre, posibilidades de expresión artística con el lenguaje, y de expresión visual y dramática en el aula. A todas las edades y en todas las circunstancias, también en el marco de la evaluación psicopedagógica.

Protagonismo de la infancia. Otorgar ese protagonismo es actuar en el sentido en el que se hace desde posicionamientos tan actuales como el la arqueología de los medios. No desde el punto de vista primitivista (como pre-historia de lo que será después).

Proactividad de la aproximación. Las prohibiciones y restricciones a los niños y jóvenes son necesarias pero no suficientes, y muchas veces ejercen efectos paradójicos. Por tanto, los intentos de aproximación proactiva promoviendo actuaciones en las que la infancia se convierta en pleno agente creador es imprescindible.

Festival como implementación de prototipos de acción. Esta sería una opción legítima, desde el momento en que cualquier festival es una presentación de prototipos, prototipos de consideración de los medios, prototipos de nuevos enfoques etc. etc.

 

Cuestionamiento de lugares comunes del arte. Lo he hecho desde mi libertad como alumna que no está inserta en esas redes. Los textos curatoriales que se ofrecen al público desde el arte contemporáneo suelen ser innecesariamente difíciles de entender. El sentido de sus elitistas festivales no suele ayudar a las mayorías. Me resultan siempre muy caros. La grandilocuente difusión me suena inadecuada, dada la poca incidencia en las realidades que importan, que son las de todos. Por eso, defiendo estos posicionamientos.

Por último, el carácter de “supuesto” desde el que se escribe el ensayo posibilitaba no contar con recursos. Siempre que he hecho “supuestos” (y en el acceso a la función pública el trabajo sobre un “supuesto” es básico) he elegido la opción más realista y probable: la escasez de medios.

 

Justificación de las actividades.  Todas viables, todas eficaces, todas un éxito en su escala. Esto sólo podría garantizarlo un desenvolvimiento que fuera observado ahora. Pero dicho desenvolvimiento ya se ha producido, porque actividades similares son las que he emprendido y culminado con éxito a lo largo de mi vida laboral. Todas aproximan al niño al software de forma activa. Todas son amenas. Todas significativas. Puede ser que no estén completamente explicadas, pero están muy ilustradas, y esta ilustración debería haberse tenido en cuenta.

Materiales gráficos que aporto

Fichas de formato de las actividades. ¿No son éstas las fichas al uso en los mundos del arte? ¿Dónde dejamos las hibridaciones y los cruces que nos gustan en teoría? Mi propuesta aporta tanto porque no está hecha desde el enfoque del arte; eso no la devalúa, al contrario, le da más valor.
Diagrama 1. Triangulación de la experiencia digital del niño. (Leyenda vertical a la derecha: “mundo digital construido por el niño”).
3. Diagrama: el signo digital. Podrían pensarse los medios, molarmente considerados, como “significantes” y la actuación a la que inducen como “significado”.  La actuación a la que inducen es una “performatividad restringida”. El mensaje es: “actúa, pero sólo en estos márgenes”. La Inteligencia artificial escaparía a esa definición. La Infraestructura tecnológica “toma el mando”, y actúa como soporte de todo el conjunto.
Bischofberger U  (2024) Captura de foto propia de una niña. Subtítulo: hace falta trabajo conjunto de maestros y arte

 

3. Intentos de prefigurar posibles obras

Estas obras, preparadas para ser expuestas en una actividad final presencial, pretenden ser imitaciones de la realidad aumentada. Su texto ha sido elaborado (realmente lo he hecho así) dando instrucciones a la IA para hacerlo accesible. Todo el proceso está recogido, como Anexo, en mi trabajo. La exposición final de obras de los niños está planteada como instalación.

 

Ésta, como ejemplo de .png de partida para las actuaciones que se han pensado promover con Snap!. Son actuaciones viables y atractivas para los niños.

 

 

Logo que he creado para este esbozo de un festival para la infancia llamado Arte, digitalidad y escuela. Podría representar una casa (tejado triangular convencional) a la que le falta un muro. Representa la intersección de dos ciencias fuente del currículo escolar, la psicología y la pedagogía, con el arte (arte como modo de expresión natural del niño) y sociedad (porque ¿qué es la digitalidad sino el nuevo espacio social que habitamos?). Amarillo, mi color favorito. El avance simulado de trozos de plástico grisaceos que forman la figura oscura. Las rayas claras del encuadre.

 

 

 


Bischofberger U (1970) Dibujo de una casa amarilla

 

Nota: C+. La más baja de toda mi trayectoria como alumna de artes.
¡Perdón! ¡Me acabo de acordar! La segunda peor; la primera -en artes no visuales -fue un tres y pico por parte de una especialista en infancia no maestra.
Los dos únicos contactos con la infancia desde mi trayectoria de artes. 

¿Tal vez propuestas demasiado escolares?
No puede ser.
Aquí algo está fallando. Hay que preguntarse quiénes son los profesionales de la infancia.

Cruce del arte ¿según con qué disciplinas?

Y la última pregunta es sobre el propósito de la hibridación y los cruces que parece que empapa todo arte. ¿Es hibridación sólo con algunas profesiones, o con algunas áreas profesionales o es con todas? ¿Es sólo con las disciplinas de “alto estatus”? ¿Es la pedagogía una ciencia, y puede tener lugar un cruce ACTS en el que YO MAESTRA, profesional de la educación, profesional de la infancia, profesional del futuro, tenga un lugar y ME PUEDA HACER VALER? Hoy puedo decir que estoy preparada para organizar mis tags.
Con enorme orgullo, me hago eco las palabras de uno de los miembros del equipo de “el 47” y digo:
Soy miembro de la Escuela Pública, la escuela en la que creces libre

 

Texto completo previo a mi trabajo, que me sirvió de base para hacerlo.
Texto con su fondo.
Y después ya lo volví a hacer y le di la forma “académica” requerida.

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Inteligencia Artificial azul del cielo

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Inteligencia Artificial azul del cielo

Bischofberger U (2024) La IA Azul del cielo (Fotografía.) Bischofberger U (2024) Lo que partió de cero (Arte digital) La invención del…
Bischofberger U (2024) La IA Azul del cielo (Fotografía.) Bischofberger U (2024) Lo que partió de cero (Arte digital)…

Bischofberger U (2024) La IA Azul del cielo (Fotografía.)

Bischofberger U (2024) Lo que partió de cero (Arte digital)

La invención del software como una nevada, en la que el copo originario es la numeración binaria, y en concreto el cero. Como esta invención (como casi todas) está muy compartida, represento como copos el cero escrito en sanscrito, el cero escrito en hindi, el cero escrito en árabe… y los copos llegan a todas las naciones, que represento por sus lenguas (que he copiado y pegado del traductor de Google).

Llevaba llegando tiempo y tiempo como nevada; copos geométricos, perfectos, blancos, cruzando suavemente, con nombre de sistema binario, con figura de número, con modo de incógnita o de los mil millones de trillón de formas de esa ciencia vacía en sí pero que alcanza todo llamada Matemática, o de esa otra de la certeza, la Lógica. Vino del ordenar, descomponer, deshacer lo complejo en lo sencillo. Pero nadie lo oía, y la nevada no cuajaba.

De pronto, a finales del siglo pasado, todo el mundo se quedó pasmado cuando empezó a cuajar. Ah, el software es esto- dijeron.  Parecía, entonces, que cuajaba como camino, carretera, autopista. Parecía que iban a atravesar el planeta grandes túneles. ¡Sí!– se dijeron, ¡Grandes túneles nos atravesarán! ¡Gracias a ellos (soñaron) se disolverán todos los grumos que impiden la libre circulación de lo bueno! Se redistribuirá la riqueza, desaparecerá la ignorancia, resplandecerá una Edad de Oro en la Tierra– pensaron. Y fue el sueño de muchos. Fue, en cierto modo, cierto. ¡Definitivamente, el sofware es esto! -se dijeron. Pero se equivocaban. Muchos se emborracharon de utopía. Esta primera aproximación se vivió con tanta intensidad que algunos se inmolaron por ella.

Pero no pudo ser. Y, después, todo pasó muy deprisa y a la vez. Se convirtió en espacio, en sitio de sitios. Una miríada de lugares empezó a crecer, mientras se miraban los unos a los otros. Aparecieron los que los maquillaban. Intenciones de todo tipo se posesionaron de los lugares, y hacían lo imposible por retener a los que llegaban de fuera, que de “Sujetos de la Historia” pasaron a ser llanos “usuarios”. Se descubrió, pronto, que todo aquello era una nueva cara de otros pugilatos más antiguos.

A la vez, el dinero empezó a circular a raudales, en unos sitios circulaba, en otros se quedaba. Surgían nuevas esclavitudes. Algunos valoraron:  decididamente, es ocasión para el negocio, entendido “negocio” como acumulación de dinero. Y los que llegaron primero se pusieron las botas a ganar. No es que fueran mejores ni peores: sólo fue que fueron los primeros. Sus trucos fueron aún más simples (y, desde luego, más cómodos) que los que usaron los que sucumbieron a La Fiebre del Oro. Estaban igualmente febriles -o más.

Al mismo tiempo, dándole vueltas todo y en un período de millonésima de segundo en la escala de tiempo geológico, esos sucesos que se apelotonaban desenfrenadamente daban luz y conmovían todos los lugares de la Tierra: desde las capas más profundas del suelo, antes silencioso y ausente, hasta el último rincón, donde había almacenes que se llenaban de paquetes con destinos dispares y lejanos que gente sin respiro distribuía, y los nuevos comercios, como géiseres, cambiaron todos los paisajes. ¡Definitivamente, el sofware es esto! -se volvieron a decir. Pero se volvían a equivocar.

Simultáneamente, se iba llenando todo de lo que aportabamos las gentes, cada cual desde su casa y con sus conexiones. Cada cual desde sí mismo. Desde su institución de referencia. Desde el afán de comunicar y darse a conocer. ¡Cada cual contando su historia! ¡Desde cada sitio, hablando con cuidado! ¡En cada ocasión, usando la imagen, el vídeo, el sonido, la música, todos los medios a su alcance para contar y mezclándolos! ¡Todas las herramientas para presentarse, para decir “aquí estoy y existo”! Porque se creó la noción de que existir en la digitalidad era existir y valer, y no existir en la digitalidad era no existir. Los buscadores organizaban la información, que se volvía fácil y asequible. ¡Esto es el software, y ésta es la construcción del software! Esta era su esencia, en realidad– se dijeron. Y otra vez se equivocaron.

La cantidad, ingente ya, de datos (datos en todos los formatos) era enorme, inabarcable ya desde el humano punto de vista, cuando apareció el invento que (definitivamente, se dijeron una vez más) multiplicó aún más y fue espejo de espejo de las redes: el teléfono inteligente. Crecieron geométricamente los bucles de los bucles, las reduplicaciones, las conexiones. El conjunto adquirió una dimensión tan gigantesca que se pudo empezar a ver como un gigantesco dato de datos. Para este tiempo, cualquiera se situaba ya en ese espacio enorme (entidades financieras, comerciales, religiosas, educativas, de todo tipo). La regulación de todo ello había preocupado, desde siempre, a los más responsables, y ahora la necesidad de regularlo se hizo evidente. ¡Al final, esto es lo importante del software, aquí lleva finalmente y esto es lo que hay que hacer con él!– se dijeron. Pero nuevamente era un momento transitorio, y nuevamente se equivocaban.

Tomaron cuerpo otras realidades. La realidad virtual, la realidad aumentada. Siguieron y siguieron explorando e inventando colateralmente utilidades que eran buenas, muy buenas. En realidad, todo esto en tan poquísimo tiempo, apenas una generación. Estaban todos enardecidos, no podían ser objetivos. Cada vez más especializados, cada vez más complejas las premisas teóricas y los desarrollos prácticos. Surgieron nuevos conceptos, nos llevaban a remolque, apenas alcanzamos, nos pedían que hiciéramos una tarea demasiado grande ya, los siguientes tenían que asumirla. Cúbit, informática cuántica, Internet de las Cosas, cúbits de iones atrapados, cúbits superconductores, cúbits topológicos, entrelazamiento cuántico, lenguaje de programación cuántica, #Q, minería bitcoin, red Ligntnin, soluciones de capa 2, criptodivisas. ¿Nos dejará fuera este mundo?- se preguntaron.

Entonces miraron hacia atrás, y vieron que, poco a poco, iba situándose todo. Los momentos anteriores no desaparecían, sino que, mejorados, formaban parte del conjunto. Las interacciones se regulaban, la seguridad de los que navegaban se garantizaba. Se cribaban los sitios buenos, se cerraban los que tenían intenciones torcidas o perjudiciales para la mayoría. Se organizaban los contenidos, se refrendaban los que sí reflejaban lo existente y se dirigían al bien común. Ellos, que no habían dejado en ningún momento de preguntarse por la naturaleza de su invento, empezaron a darse cuenta de que era bueno…

…y aquí aparece la Inteligencia Artificial. Un objeto técnico útil, no performativo, neutral, construido (creo) como el más fiel reflejo de pureza de lo que es el software.  La mayoría hemos quedado deslumbrados con ella, capaz, por ejemplo de algo así como prever la existencia de proteínas aún no descubiertas, lo que tiene implicaciones en la creación de imágenes de enzimas que pueden descomponer el plástico -por tanto, que curará al planeta y nos dará la vida. Este es el software, nos decimos. Definitivamente, este es el software, un producto humano bueno, bello, que ayuda, que nos ayudará nuevamente a redirigirnos cuando nos equivoquemos. Esta no es su cara definitiva, pero sí: podemos estar tranquilos. Es un invento que se alza como un logro para el bien, como lo fueron la rueda o la bombilla. Algunos la tratan con reticencia. Otros, como los marineros al Albatros de Baudelaire, como un juguete para sus risas, como creadora de mixturas ridículas. 

La IA refleja lo mejor nuestro, es reflejo de un azul puro de cielo. Todos podemos estar bien orgullosos de vosotros, los que habéis contribuido a la creación, alimentación y cuidado de este objeto técnico que es la Inteligencia Artificial. Una Inteligencia Artificial que va a ayudarnos a ser más sanos, más sabios, mejor organizados… Que nos va a acompañar en múltiples descubrimientos. Que se ofrece a todos, como un lujo que tenemos el privilegio de estrenar.

Respecto a los productos bizarros creados por una inteligencia al servicio del engaño, a la que obligan a hacer caricaturas y usan para suplantar… esa inteligencia patosa, arrojada a la cubierta del barco, es el albatros humillado. Los que obran así por jugar, confunden, hibridan y se mofan, son esos crueles marineros que no entienden su belleza ni la altura de su vuelo. El vuelo de albatros de esa invención humana. El vuelo del software, inteligencia creada por aquello que empezó como nevada, como copos blandos, modestos, de perfecta belleza y geometría. Inteligencia de la propia inteligencia humana.

 

Bischofberger U (2024) Albatros: el vuelo del software (Captura de un vídeo de YouTube).

Tareas pendientes:
https://learn.microsoft.com/es-es/azure/quantum/overview-understanding-quantum-computing
https://www.santander.com/es/stories/-innovacion/blockchain

 

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Flor de residuos

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Bischofberger U (2024) Flor de residuos.  Escultura hecha con botellas de Agua de Mondáriz, un agua deliciosa,  palos de la Playa y un spray amarillo. Los despojos del arte… Todas las ideas que se quedan en el camino… Todo lo que no tiene finalmente salida, olvidado en un archivo… Como los despojos humanos, las palabras no escuchadas, no respondidas… Cuando nadie nos mira ¿de verdad seguimos existiendo o nuestra existencia es pura apariencia? Mando un abrazo desde aquí a mis…
Bischofberger U (2024) Flor de residuos.  Escultura hecha con botellas de Agua de Mondáriz, un agua deliciosa,  palos de…

Bischofberger U (2024) Flor de residuos. 
Escultura hecha con botellas de Agua de Mondáriz, un agua deliciosa,  palos de la Playa y un spray amarillo.

Los despojos del arte…
Todas las ideas que se quedan en el camino…
Todo lo que no tiene finalmente salida, olvidado en un archivo…
Como los despojos humanos, las palabras no escuchadas, no respondidas…
Cuando nadie nos mira ¿de verdad seguimos existiendo o nuestra existencia es pura apariencia?
Mando un abrazo desde aquí a mis profesoras de escultura, y aún recuerdo el día en que, de pronto, vi que lo que creaba tenía tres dimensiones. De pronto, te das cuenta.

 

Un abrazo desde mí,  con las V de la victoria, celebrando haber superado la única asignatura en la que todavía se siente la iluminación profana más primordial. La única que integra sentidos y puede fundirse sin discontinuidades con la reina de las artes según Hegel, que es el teatro. La única en la que el encuentro personal, corporal, casi carnal… convertido en paseo conjunto es necesario: la Escultura y las Prácticas Espaciales… ¡Mil gracias por enseñarnos!

Me he encontrado esta Flor de residuos hecha con agua de Mondáriz en mi Google Photos… No sé cómo habrá llegado allí.  Es una escultura, la hice en la asignatura Taller de Escultura y Prácticas Espaciales.
Y la voy a utilizar para arte computacional. 
Creo que en estas hibridaciones artísticas puede estar el futuro virtual de muchas de las especialidades del arte.

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